Tu dinero se queda en dos lugares antes de llegar al banco. Primero en el precio, en cada punto que cedes para cerrar la venta. Después en los días, en lo que tardas en cobrar y en lo que tu mercancía pasa en bodega.
Eso no se arregla vendiendo más. Si cedes precio y tu ciclo es largo, entre más vendes, más dinero tienes que poner antes de cobrar.
Cada punto que cedes para cerrar una venta sale completo de tu utilidad, antes de llegar a la caja.
Cada día que tu cliente se tarda en pagar es un día que tú financias su negocio con tu caja.
Lo que está en la bodega ya lo pagaste, y no vale nada hasta que sale.
El estado de resultados dice que ganaste y el banco dice otra cosa, porque la utilidad es una opinión y la caja es un hecho.
Un importador que le vende a grandes cadenas subió 20% sus ventas y 23% su utilidad operativa, y su equipo creía que iba muy bien.
Con un punto en cada palanca y un día en cada plazo, ese mismo negocio sube 20% su utilidad operativa y libera caja equivalente a 31% de la deuda nueva que pidió ese año.Es el resultado del caso, no una promesa para tu empresa.
Mide el tuyo con la calculadoraCuando sabes cuánto te cuesta cada día que tu dinero anda en la calle, decides con números y no con el saldo del banco: mueves una cosa a la vez, mides cuánto efectivo te devolvió, y si pides prestado es para crecer y no para tapar huecos.
Lo hacemos en cuatro pasos, y al terminar tu contador y tu equipo leen lo mismo que tú, así que no dependes de mí.
Ver los cuatro pasosCada paso se apoya en el anterior. Primero ves dónde se atora tu dinero, después lo liberas, luego mides cuánto puedes crecer con él y al final, si hace falta, vas al banco solo por lo que te falta.
Leemos tus estados financieros como una sola historia, de la utilidad al banco, para encontrar dónde se atora el efectivo que tu estado de resultados dice que ganaste, y arrancamos el radar semanal de tu caja.
Movemos las siete palancas, primero el margen y luego los días, y medimos cuánta caja y cuánto valor te devuelve cada una.
Medimos qué le pasa a tu caja cuando vendes más y proyectamos tu utilidad y tu caja hacia adelante, para que crecer deje de costarte caja.
Calculamos solo el hueco que tu caja no cubre y armamos la carpeta que pide el comité de crédito, con lo que vale tu empresa, para que la veas como la ve quien te presta.
En cada paso medimos tres cosas, tu utilidad, tu caja y el valor de tu empresa.
Si solo miras la utilidad, nunca lees la historia completa. Leemos tus números en orden, siempre de la misma forma, para que veas dónde se atora el efectivo y dónde está la oportunidad.
¿Ganas dinero con lo que vendes? Precio, costo, gastos y el margen que te queda.
¿Cuánto dinero se queda atorado en clientes, inventario y proveedores, y cuántos días tarda en volver?
¿Cuánto inviertes en maquinaria, flota, instalaciones y todo lo que necesitas para operar?
¿Quién paga todo lo anterior, tu operación, el banco o los socios?
Tu utilidad y tu caja se mueven con siete palancas, y no hace falta un gran salto en ninguna. Mejorar un 1% o un día en cada una cambia tu utilidad y tu flujo al mismo tiempo, y ver cuánto vale cada movimiento te dice cuál conviene mover primero.
Cobrar un punto más por lo mismo que ya vendes.
Vender un punto más, sabiendo que crecer consume caja antes de producirla.
Pagar un punto menos por lo que produces o compras para vender.
Un punto menos en lo que cuesta mantener la empresa abierta.
Cobrarle a tu cliente un día antes.
Que la mercancía salga de la bodega un día antes.
Pagarle a tu proveedor un día después, sin romper la relación.
Cada empresa tiene un valor al que puede aspirar. Medimos la distancia entre lo que vale hoy y ese valor, y te mostramos cuánto la acorta mover un punto en cada una de las siete palancas.
Con una revisión mensual de las palancas, el valor de tu empresa sube mes con mes.
Un punto en cada palanca. Ni un peso de deuda nueva.
Corre tus 7 palancasVender más consume caja antes de producirla. Medimos cuánto crecimiento aguanta tu operación sin pedir prestado y proyectamos tu utilidad y tu caja hacia adelante.
Todas las empresas quieren crecer, pero vender más no siempre deja más efectivo.
Te mostramos qué le hace a tu caja futura cada punto de crecimiento en ventas, y qué palancas mover para que crecer genere flujo en lugar de consumirlo.
Una línea sobre una operación con el ciclo largo no financia tu crecimiento, financia tu desorden. Entra, se va completa a sostener los días que tu dinero pasa en la calle y a los tres meses estás igual que antes, sin efectivo, ahora con una mensualidad encima. Por eso tantos dueños sienten que el crédito no les rindió, y no fue el crédito: fue el orden.
Al revés sí funciona. Primero bajas el ciclo y liberas caja que ya era tuya, sin pedirle nada a nadie. Después, con el ciclo corto, la misma línea te alcanza para mucha más venta, porque cada peso prestado rota más veces en el año. La deuda deja de tapar y empieza a crecer.
Por eso la última parte del método es el tablero con el que te lee el comité de crédito: qué mira, en qué orden, y qué de tu negocio le dice que sí.
El crédito no arregla un ciclo roto. Lo acelera.
Entramos a tu empresa con tus números, elegimos las palancas que más pesan en tu operación y las movemos con tu equipo, con una estrategia hecha para tu negocio.
La continuidad del proyecto. Un director financiero que lee tus números contigo cada mes, cuida el ritmo de las palancas y te acompaña al banco cuando haga falta.
Para empresarios que tienen un negocio andando y creciendo, pero siempre andan cortos de efectivo y no saben cómo van a pagar la nómina de la próxima quincena.
Tus estados financieros de los últimos años, aunque estén en Excel, y a tu contador en la mesa.
Capturas unas pocas cifras de tus estados financieros y ves la historia de tus números y cuánto efectivo te devuelve mover cada palanca. Tú y tu equipo la usan sin costo mientras trabajamos juntos.
Una conversación sin costo de 30 minutos para ver si tiene sentido trabajar juntos.
Llevo más de veinte años estructurando y evaluando proyectos de inversión en distintos sectores industriales, así que sé qué mira quien presta antes de que abras la carpeta, y me convencí de que crecer un negocio siempre empieza por ordenar las cuentas de adentro antes de salir a buscar dinero ajeno. No me malinterpretes: el crédito es la herramienta para crecer, siempre y cuando ya tengas tu casa en orden.
Corrí los seis maratones más importantes del mundo, de Tokio a Nueva York, y de esas carreras salió mi primer libro, Liquidez con Ritmo, y el método con el que hoy ayudo a los dueños a convertir en efectivo lo que ya vendieron.
Cada semana discuto el método en voz alta con dueños de empresa.
Episodio 43 · Precio
Episodio 57 · Inventario
Episodio 60 · CobranzaEstos son tres para empezar. Los demás están en mis canales.
Calcula cuánta utilidad y cuánta caja te devuelve mover un punto en cada palanca.
Acceder gratisProyecta tu caja semana a semana y ve venir los huecos antes de que lleguen.
Acceder gratisEl método para leer la historia que cuentan tus números y liberar el efectivo que ya es tuyo, moviendo una cosa a la vez y midiendo cuánto dinero te devolvió.
Para empresas que ya venden y están creciendo, sobre todo las que importan, distribuyen o le venden a grandes cadenas, donde el dinero se queda en inventario y cobranza. Pedimos más de tres años operando y que el dueño o el director general se siente en la sesión.
Entre 8 y 12 semanas, trabajando sobre tus propias cifras. Al terminar, la lectura mensual queda instalada en tu equipo.
No. Arrancamos con tus estados financieros como los tengas hoy, aunque vivan en Excel. Si ya tienes un ERP, lo integramos durante el proyecto, según la herramienta que uses.
Sí, y conviene que esté. Así el que decide y el que produce los números aprenden a leer lo mismo.
Sí. Primero ordenamos tu ciclo para que pidas solo lo que te falta, y después te acompaño a conseguirlo, con la carpeta que pide el comité y frente a quien presta. Así el crédito es para crecer y no para tapar huecos.
Lo vemos en la conversación, cuando ya sé de qué negocio hablamos y qué necesita.
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